El maíz también se domesticó en la selva amazónica

La historia de la domesticación del maíz no era como la habían contado. Hasta ahora se pensaba que la conversión de una mala hierba en el principal cereal del planeta se produjo en tierras mexicanas y desde ahí se expandió por toda América. Sin embargo, el análisis genético de un centenar de variedades y muestras arqueológicas muestra que, aunque empezara en lo que hoy es el sur de México, el maíz acabó siendo domesticado en regiones tan alejadas como la selva amazónica.

Con más de 1.000 millones de toneladas cosechadas cada año según la FAO, el maíz aporta cerca del 6% de las calorías que alimentan a la humanidad y es el principal pienso para la producción de carne. Es también una de las plantas domesticadas que más y más variados paisajes ha colonizado. Fue también la base sobre la que se sustentaron las principales civilizaciones precolombinas y es un activo estratégico para países como EE UU China o Brasil. Y, sin embargo, la historia de su domesticación y propagación por América tiene capítulos que no concuerdan.